Debemos poner en valor las empresas de inserción social
Jueves, 21 de Febrero de 2008Este jueves hemos mantenido una interesante reunión de trabajo informativa con Javier Pradini y otros responsables de Traperos de Emaús, una empresa guipuzcoana de inserción social pionera en el conjunto de España que afronta en la actualidad nuevos retos, gracias a la decidida voluntad de expansión de sus promotores tanto como a la demanda de sus servicios, cada vez más solicitados en otros lugares de España.
Y es que todos conocemos la labor que desarrolla Traperos de Emaús en lo que afecta a la recogida de muebles, ropa, libros y otros muy diversos enseres para su posterior reutilización, pero tal vez no hemos prestado la suficiente atención a la muy necesaria función de inserción social que esta empresa realiza en el ámbito de la formación de personas que provienen de la exclusión y la marginalidad, la pobreza, la desestructuración familiar, el fracaso escolar, la inmigración, etc; o que padecen enfermedades psiquiátricas, problemas de integración…
Por eso hemos querido simbolizar con este fin de precampaña e inicio de campaña nuestro decidido apoyo a las empresas de inserción social y que, en el caso de Traperos de Emaús, une a su compromiso medioambiental y a la reutilización de bienes de consumo, o a la potenciación de un comercio justo, esa magnífica e importantísima labor de integración social y laboral de personas en exclusión social.
La repercusión de estas empresas para la sociedad y para el fomento de un trabajo y una vida digna debe ser públicamente reconocida y por eso el PP apoyó una Ley de la que tuve el honor de ser ponente, la Ley de Empresas de Inserción Social; entonces, ofreció todo su apoyo y se ofrece, desde el próximo Gobierno de la Nación, a continuar apoyando su desarrollo y magnífica labor de integración social.
Hoy hemos podido conocer de primera mano la realidad, dificultades, logros y los nuevos retos que gracias a la capacidad y a la ilimitada disponibilidad de personas como Javier Pradini y muchos otros trabajadores de Traperos de Emaús se convierten en oportunidades para extender este modelo privado de inserción social y laboral.